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Turno de madrugada

3:47 a. m.

El turno de la madrugada

Estudio a la una de la mañana. No porque rinda: porque es la única hora del día que nadie reclama. Esta es la cuenta de por qué, hecha con los papeles del propio Estado.

Leidy Carolina Granados Celis

Santa Marta · Septiembre de 2026

La una de la mañanaLo que no se ve

A esta hora la casa por fin está callada. El ventilador gira moviendo aire caliente de un lado del cuarto al otro, que es lo único que sabe hacer, y yo abro la plataforma de la universidad para empezar, apenas ahora, lo que en cualquier otro horario se llamaría estudiar.

Llevo diecisiete horas despierta. Ninguna de esas horas estuvo libre y ninguna, tampoco, cuenta como trabajo.

Esa frase suena a queja y no lo es. Es una descripción técnica, y en las próximas líneas voy a demostrarla con documentos públicos. Porque lo que me pasa a mí tiene un nombre en las cuentas nacionales de Colombia, tiene un valor en pesos y tiene una ley que obligó a medirlo. Lo que no tiene es .

La versión larga de esta jornada, contada hora por hora y en voz, está en el episodio de audio. Aquí no se repite: aquí se prueba.

La cuentaLo que el país sí mide

Empecemos por lo que hago antes de sentarme.

Cocinar, lavar, organizar, dejar a alguien listo, atender a quien se enferma, sostener el ánimo de una casa entera. Eso se llama trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, y en Colombia no es una categoría de opinión: es una categoría estadística. La Ley 1413 de 2010 obligó al Estado a incluirlo en el sistema de cuentas nacionales.

El DANE hizo esa cuenta. Con datos de 2024, : el 19,9 % del producto interno bruto. Más que el comercio. Más que toda la industria manufacturera. Son 44.326 millones de horas al año, y las mujeres ponemos el 75,9 % de ellas.

Léase despacio lo que eso significa. El Estado sabe cuánto vale lo que yo hice hoy antes de las once de la noche. Lo sabe con cifra, con porcentaje y con decimales. Lo publica y lo actualiza.

Y con esa cuenta ya hecha, mi día sigue sin ser trabajo para ningún otro efecto: no genera ingreso, no cotiza, no da incapacidad, no da pensión.

La normaLo que vale una hora de noche

Hay una segunda medición que conviene poner al lado de la primera.

. Cada hora trabajada entre esa hora y las seis de la mañana genera recargo. Alguien se sentó a hacer el cálculo y concluyó que la noche desgasta distinto y que ese desgaste vale plata.

Yo a la una de la mañana no estoy trabajando, estoy estudiando, y no me corresponde ningún recargo. Eso está bien y no lo discuto.

Lo que sí quiero poner sobre la mesa es la suma completa. Hay una jornada que la ley reconoce y paga. Hay una segunda que la ley mide y no paga. Y hay una tercera, la que estoy usando ahora mismo, que no está en ninguna de las dos cuentas: no aparece en el sistema de cuentas nacionales, no aparece en el Código Sustantivo del Trabajo y no aparece en el reglamento estudiantil.

No hay aquí una ilegalidad que denunciar. Hay un vacío, y el vacío tiene consecuencias concretas cuando algo se rompe.

La casilla vacíaA quién se llama a las tres

Hay noches en que uno deja de estudiar y se queda mirando la pantalla sin que haya pasado nada. No es enfermedad y no me voy a autodiagnosticar: es cansancio. Pero no sé en qué momento una cosa se convierte en la otra, y a esa hora no tengo a quién preguntarle.

Para un estudiante presencial existe, al menos, un edificio. Para mí, que estudio virtual, Bienestar Universitario es un correo y un formulario, y un correo no contesta a las tres y cuarenta y siete de la mañana.

Queda entonces el teléfono. Y ahí aparece el dato que ordena toda esta crónica.

El Ministerio de Salud publica un directorio nacional con las líneas de atención en salud mental de cada departamento. Es un documento público. En la casilla del Magdalena, la versión de agosto de 2025 dice . El Atlántico sí tiene. La Guajira tiene la Línea de la Esperanza.

Eso no significa que en el departamento no exista atención en salud mental, y no lo voy a afirmar porque no es cierto. Significa algo más pequeño y más concreto: que no hay un número local de escucha inmediata, y que la primera puerta a esa hora es la línea nacional 106.

Yo no me la sabía. Ese es el punto. Estudio comunicación, hice este trabajo, leí las leyes, y no me sabía el número.

Le pedí por escrito a Bienestar Universitario tres datos: cuánto tarda en promedio una cita, si existe un protocolo para las crisis fuera del horario de atención, y dónde está publicado el número que sí atiende de madrugada. y la ley le da quince días hábiles para responder, así que la respuesta llegará después de que esta crónica se publique. Cuando llegue, va a aparecer aquí.

Mientras tanto, lo que le pido a mi universidad no es que abra de noche, porque sé que eso no se puede pagar. Le pido tres cosas más baratas: que el 106 esté publicado en la plataforma, que es el único lugar donde entro todos los días; que exista un protocolo escrito para cuando alguien se quiebra fuera del horario; y que cuando programen una entrega a las 11:59 de la noche, sepan quién la está haciendo del otro lado de la pantalla.

Otros turnos

La hora que nadie reclama

Esta cuenta es de una sola persona. Faltan las demás.

¿Cuál es la hora del día que nadie te reclama?

Se cuenta aquí y ahora. Nada se guarda ni se envía.

Escribe en una o dos frases cuál es tu turno y qué haces en él.

180 caracteres restantes

Lo que escribas vive solo en esta sesión: no se guarda ni se publica. No pongas datos que permitan identificarte. Si estás pasando por un momento difícil, las líneas de ayuda están al final.

Turnos de esta sesión

  • Todavía no hay turnos publicados.

Segunda entrega

El mismo día, contado en voz

Hay cosas de esa hora que no caben en un documento público.

Spotify9 minutos (estimados)Segunda entrega

Lo que queda del día

En el audio

  • La jornada entera, hora por hora.
  • El cansancio se oye. No hace falta describirlo.
  • El ruido de la casa a esa hora, que ninguna cifra registra.

Se publica el 13 de septiembre

Documentos

Lo que hay detrás

Todo lo que esta crónica afirma sobre el país sale de estos papeles. Están abiertos: se pueden descargar y comprobar.

Si lo necesitas

Líneas abiertas ahora

  • 106, llamar

    Línea nacional de teleorientación en salud mental

    Gratuita y confidencial.

    24 horas, todos los días

  • 123, llamar

    Emergencias

    Cuando hay riesgo inmediato.

    24 horas, todos los días

  • 155, llamar

    Orientación a mujeres víctimas de violencia

    Cobertura nacional.

    24 horas, todos los días

Centros de Escucha del Distrito: la Secretaría de Salud de Santa Marta puso en marcha centros de escucha, uno de ellos itinerante por barrios. Dato tomado de un boletín institucional de 2024; conviene confirmar puntos y horarios vigentes antes de acudir.

El directorio nacional del Ministerio de Salud, en su versión de agosto de 2025, no registra una línea territorial activa para el Magdalena.